El recuerdo de la tragedia recupera intensidad con una nueva jornada de conmemoración organizada por el movimiento de afectados por las inundaciones.
Hoy, 29 de abril, se cumplen 23 años de la trágica inundación de 2003, uno de los eventos más devastadores que marcó profundamente la historia reciente de Santa Fe.
En aquella jornada, el río Salado desbordó debido a la ruptura de una defensa inconclusa, lo que provocó que más de un tercio de la ciudad quedara bajo el agua en cuestión de horas y afectara gravemente a más de 40 barrios.
Miles de familias tuvieron que abandonar sus hogares, muchas de ellas sin posibilidad de regresar jamás. El saldo oficial registró 23 víctimas fatales, aunque diversas organizaciones han señalado que las repercusiones fueron significativamente mayores, estimando más de un centenar de muertes relacionadas directa o indirectamente con la tragedia.
A más de dos décadas de lo sucedido, este hecho sigue siendo un símbolo en la memoria colectiva, no solo por su impacto social, sino también por las responsabilidades políticas y estructurales que quedaron expuestas en su momento.
En este contexto, el movimiento de afectados continúa reivindicando su reclamo bajo la consigna “23 años gritando la verdad del crimen hídrico”, como una expresión del conflicto que aún permanece vigente.
Con motivo del nuevo aniversario, diversas organizaciones y vecinos han organizado acciones orientadas a mantener vivo el recuerdo de lo ocurrido y a garantizar que nunca se repita. Entre estas actividades destaca una marcha que partirá desde la Plaza del Soldado hacia la Plaza 25 de Mayo, donde se llevará a cabo el acto central junto con propuestas culturales y espacios de reflexión.
Esta fecha pone en evidencia que, 23 años después, las heridas de la inundación de 2003 siguen abiertas. Su impacto sigue desafiando a la sociedad, invitando a reflexionar sobre el pasado y replantear el presente y el futuro en términos de planificación urbana, prevención y responsabilidad estatal.
Foto: CONICET Santa Fe
