A pesar de que el acuerdo de alto el fuego lleva dos días en vigor y ha logrado detener los bombardeos directos entre Washington, Tel Aviv y Teherán, aún no ha conseguido restablecer el tránsito en el estrecho de Ormuz ni frenar los enfrentamientos en territorio libanés.
Donald Trump criticó la posición iraní, señalando que Irán está gestionando «de forma deficiente» el paso del petróleo a través del estrecho y afirmó que esa situación no corresponde al acuerdo establecido. Posteriormente, aseguró que el flujo de crudo será reanudado, aunque no ofreció detalles sobre cómo lo lograría.
Por su parte, las autoridades de Teherán denunciaron que los ataques israelíes en suelo libanés violan el cese al fuego, argumentando que ese frente debería estar incluido como parte del acuerdo.
